Cuando todavía resta más de un 40% de trigo por sembrarse en la región núcleo, la falta de humedad condiciona que la siembra continúe. La situación se suma a que los pronósticos de lluvias son desalentadores. Estas conclusiones surgen del análisis que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) desarrolla en su último informe la Guía Estratégica para el Agro.

Los técnicos autores de este informe puntualizan que la situación es grave en varias zonas de la región núcleo; muy especialmente, en el sur de Santa Fe.

Destacan, además, que hace un año la siembra arrancaba con todo el potencial agroclimático, con óptimas condiciones de humedad y con una gran actividad de sembradoras, mientras que este año las sembradoras están a la espera.

El problema es que el trigo continúa sin chances de recibir agua en los próximos días. Esto se debe a que el ingreso de otro frente de aire frío y seco aleja la posibilidad de que caigan lluvias sobre la región durante las jornadas venideras.

“Los modelos probabilísticos muestran que deberemos esperar hasta la segunda quincena de junio para recibir algún alivio pluvial. Pero la tendencia continúa favoreciendo al extremo noreste del país”, señala el documento de la BCR.

Los técnicos añaden que, como si fuese poco, se consolida la influencia de tres períodos seguidos de enfriamiento del Pacifico Ecuatorial Central en niveles Niña. La condición actual de los perfiles hace que probablemente la actual sea la campaña fina que se inicia con las peores condiciones de humedad edáfica.